Viaje Ritual-Yagé Jazz en la renovación de la música popular ecuatoriana.

La música, como cualquier otro componente cultural exige la permanente actualización de su lenguaje, formas, contenidos, etc. y específicamente en este caso, de las sonoridades, que permitan a la sociedad expresarse apropiadamente en cada momento de su devenir histórico. Para ello incorpora recursos tradicionales generados en su mismo proceso, como también elementos surgidos en otros espacios pero que ayudan a transmitir su discurso con mayor precisión.

La cultura ecuatoriana y concretamente nuestra música popular, ha experimentado en las últimas décadas importantes transformaciones en un complejo proceso que configura no una, sino varias identidades musicales dentro del país, que coexisten y se interrelacionan mutuamente. Así, luego de una prolongada espera, finalmente nos encontramos en una época colmada de propuestas musicales diversas, todas ellas teniendo como eje de irradiación a la música tradicional ecuatoriana, abordada desde ópticas tan disímiles como son el jazz, lo tropical, rock, folclor, pop, techno, electrónica, etc. promovidas desde el grupo generacional surgido en los años 90’s, quienes están así concretando la búsqueda iniciada por sus predecesores, asistidos por  las facilidades que ofrece la tecnología contemporánea y por el aparecimiento de algunos referentes y materiales de apoyo como grabaciones, partituras, investigaciones, etc. que no existían hace veinte años.  En este entorno, una de las expresiones que ha ganado espacio social dentro de la cultura urbana es el jazz, asimilado como un lenguaje de intercambio musical internacional que ofrece la posibilidad de permear las músicas locales dentro de una sonoridad aceptada y reconocida en esferas multicontinentales.

La propuesta de Juan Carlos Franco y de su quinteto Yagé se enmarca en esta tendencia, y lo hace no solamente desde los géneros ecuatorianos re-conocidos, sino que recurre también a los elementos rítmicos, melódicos y filosóficos propios de las nacionalidades indígenas de la región amazónica, así como también de las comunidades afro descendientes  de Esmeraldas y del Chota, parcialidades que en algún momento constituyeron objeto de investigación etnomusicológica desarrollada por el titular del ensamble, expandiendo así las fuentes que nutren nuestro universo sonoro. Con estos insumos, plantea un trabajo netamente compositivo, es decir, de creación de repertorio nuevo, que pone a disposición del público a través de estas producciones discográficas, mismas que ya forman parte de esos referentes mencionados anteriormente, que guían el accionar de los jóvenes músicos ecuatorianos, trazando uno de los puentes necesarios entre el pasado y el presente.

Quito, enero 05, 2012

César Santos Tejada

TAROMENANI.

Taromenani es la segunda entrega discográfica del conjunto jazzístico ecuatoriano Yagé Jazz. En el año 2006 con el CD Viaje Ritual, ganador del premio Binacional Ecuador-Venezuela en la categoría Música Instrumental Popular, Yagé Jazz imprime a su producción su identidad fundamental: la creación musical como resultado de un profundo conocimiento de la  etnomusicología ecuatoriana y del jazz contemporáneo.

En esta ocasión, Yagé Jazz continúa interactuando con el acervo cultural popular y de los pueblos y nacionalidades del Ecuador para reiterar su propuesta compositiva y de interpretación. Taromenani es una respuesta; un texto musical que desde el año 2007 se quedó en la piel del compositor para traducir el  sentimiento de presencia, resistencia y creciente vulnerabilidad del mundo wao tededo en las profundidades de la selva.

Los relatos sonoros del acto de defensa Taromenani territorial, el conocimiento de este rito y su significado estructural para la existencia de los waodani se mezclan con el ritmo y esencia de sus mujeres como conductoras del proceso de pacificación de esta nacionalidad. Constituye la obra central del CD y su nominación. En esta nueva entrega, la apuesta es la revitalización del poder simbólico de la Amazonía ecuatoriana, a través de la fusión jazz ecuatoriano. Se trata de un acto de reciprocidad por el acogimiento y sabiduría que tanto los Siekopai del Aguarico como los Waodani en los intervalles del río Napo han brindado al compositor durante más de dos décadas de relación. Finalmente, un reiterado respeto y reconocimiento a la presencia determinante de la selva amazónica y sus habitantes así como de la cultura afro-ecuatoriana en la construcción de la identidad ecuatoriana.

JAGUARES.

Jaguares representa la importancia simbólica del jaguar en la cosmovisión y cultura de los pueblos amazónicos. Los grandes shamanes tenían el poder de convertirse en jaguares. Los jaguares logran ver el futuro y sus visiones modelan la conducta de sus hijos. Hoy por hoy los viejos Waorani y sus parientes aislados siguen siendo guiados por el jaguar.

Este disco obtuvo el primer premio en la categoría jazz del concurso del Fondo Fonográfico 2013, organizado por el Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador. El jurado calificador que otorgó la mención, señaló lo siguiente:

“El concepto creativo integra elementos etnográficos del Ecuador con un lenguaje sonoro contemporáneo. La ejecución instrumental presenta pasajes de virtuosismo, fusionando timbres y formas cosmopolitas y vernáculas”